7 días en Valle del Loira

7 días en Valle del Loira 7 días en Valle del Loira

Como no siempre es fácil preparar unas vacaciones en el extranjero, a continuación le sugerimos un programa para que no solo pueda visitar los inevitables castillos del Loira, sino también realizar bonitos descubrimientos fuera de los itinerarios habituales. Si llega a Tours en tren o en avión, le recomendamos alquilar un vehículo in situ.

NB: los enlaces insertados en el texto le remitirán a unos contenidos en inglés.  

1er día

- Visita guiada de Tours: estimulada por la energía de sus numerosos estudiantes, Tours cuenta con un patrimonio de primer orden. Para descubrir: los barrios históricos y las casas medievales, la catedral y la basílica que alberga la tumba de San Martín, las calles comerciales y los sabores de los mercados diarios y de sus lonjas centrales.

- Bodega turística de DOC Vouvray: el conocimiento de los viticultores y las cepas chenin dan origen a una amplia gama de vinos blancos: secos, semisecos, melosos, de aguja. Varias fincas le abren sus puertas: la bodega de los productores de Vouvray, el castillo Gaudrelle, el castillo Moncontour, Marc Brédif, el Clos de l’Epinay…    

Paseo en barco por el Loira: el capitán le mostrará las cuevas troglodíticas esculpidas en el magnífico acantilado calizo de Rochecorbon y la fauna y la flora del Loira.

Noche en Amboise.

2.º día

- Castillo real de Amboise: el castillo de Carlos VIII y Francisco I es un lugar destacado de la historia de Francia. Colgado de un promontorio que domina el Loira, se encuentran rodeado de jardines paisajísticos y posee una excepcional colección de muebles góticos y renacentistas. La capilla, por su parte, alberga la tumba de Leonardo da Vinci.

- Le Clos Lucé – Parque Leonardo da Vinci: en este sitio pasó los tres últimos años de su vida Leonardo da Vinci. Aquí, penetramos en la intimidad del genio, pudiendo ver sus ingeniosas maquetas. Telas y máquinas gigantes, terminales sonoros y un recorrido lúdico por el enorme parque completan el descubrimiento de este artista visionario y de sus fabulosas invenciones.

- Conservatorio del Tomate, castillo de la Bourdaisière: el Conservatorio del tomate cuenta con más de 650 variedades antiguas. El parque arbolado de 55 hectáreas también encierra un jardín de dalias (150 variedades), un antiguo vergel y una bonita colección de plantas medicinales.

- Noche en Amboise

 

3.º día

- Castillo de Chenonceau: sus elegantes arcos atraviesan el Cher. Apreciado por Diana de Poitiers y Catalina de Médicis, el castillo de Chenonceau es el más visitado de Francia después del de Versalles. Este castillo del siglo XVI, magníficamente amueblado, se puede visitar con un iPod. Los jardines plantados a los dos lados del torreón están repletos de encanto.

- Pueblo de Montrésor: incluido entre los «Pueblos más Bellos de Francia», el pueblo más pequeño de Touraine cuenta con un hermoso paseo a orillas del Indrois, apacible afluente del Indre, con paneles explicativos y bellísimas vistas de la fortaleza.

- Ciudad Real de Loches: de su pasado medieval, la ciudad ha conservado sus fortificaciones, su impresionante torreón (44 metros) y la colegiata de Saint-Ours. Del Renacimiento, Loches ha heredado la Residencia Real, de líneas más elaboradas. Cada miércoles, el casco viejo cobra animación con uno de los mercados más importantes del departamento.

- Noche en Loches

 

4.º día 

- Jardines del castillo de Le Rivau: parece surgido de una novela de caballerías. Podemos recorrer en familia sus doce jardines, que cautivan con sus floraciones y las sorpresas que se esconden cada recodo. Después de abrir el apetito con las verduras gigantes del huerto de Gargantúa, el camino de Pulgarcito nos conduce al bosque encantado.

- Fortaleza Real de Chinon: tras seis años de obras faraónicas, se han restaurado 150 metros de murallas y las residencias reales han recobrado el aspecto de una residencia de Touraine del siglo XV. La museografía y la escenografía modernas recrean este lugar cargado de historia, que cuenta con unas vistas excepcionales de la ciudad y del valle del Vienne.

- Bodega turística: Couly-Dutheil, Plouzeau, Montplaisir, Pierre y Bertrand Couly, Noiré, Béguinerie… hasta seis bodegas turísticas donde podrá degustar los vinos franceses de DOC Chinon (vinos tintos en su mayoría). 

- Noche en Chinon

 

5.º día

- Paseo «Loira en bicicleta» (de Chinon a Candes-Saint-Martin o de Rigny-Ussé a Bréhémont) o travesía: desde hace algunos años, el Loira en Bicicleta se ha convertido en uno de los itinerarios cicloturísticos más populares de Europa. Es una salida ideal para descubrir el Loira y gozar de la suavidad del clima y los paisajes.

- Noche en Chinon

 

6.º día

- Castillo de Langeais: el puente levadizo, el camino de ronda y los matacanes otorgan un aspecto defensivo a este castillo, escenario de la boda entre Ana de Bretaña y Carlos VIII. El castillo posee una colección excepcional de muebles y tapices de los siglos XV y XVI. Su bonito parque arbolado, presidido por el torreón de Foulques Nerra, domina el  Loira.

- Museo de la cestería y/o museo de la pera machacada: si le gusta la artesanía o conocer las especialidades culinarias locales, aquí tiene dos bonitas propuestas.

- Castillo de Azay-le-Rideau: la elegancia y la armonía caracterizan el castillo de Azay-le-Rideau, construido sobre una isla en medio del Indre. Rodeado de un enorme parque de estilo inglés, este espejo de agua magnifica la disposición de las fachadas renacentistas, adornadas con un encaje de piedra cincelada. Un «diamante con facetas engastado en el Indre», según Balzac.

- Noche en Azay-le-Rideau

 

7.º día

- Jardines de la Chatonnière: situados en el interior de un pequeño valle, los doces jardines iniciáticos forman un delicado enclave de vegetación y senderos en torno a un impresionante castillo renacentista. Está repleto de flores, que desvelan una a una sus secretos: nidos de amor en mimbre natural trenzado, aromas picantes de las plantas medicinales, huerto con un mosaico de colores, rosaledas...

- Jardines de Villandry: los jardines de Villandry están dominados por un elegante castillo del siglo XVI ricamente amueblado, y destacan por la excepcional belleza de su huerto decorativo. El jardín ornamental, el jardín acuático, el jardín de los simples, el laberinto y el jardín del Sol completan este lugar único y fascinante. 

Un último capricho…

¿Desea prolongar su estancia y disfrutar de un momento excepcional en el Valle del Loira? ¡Atrévase a volar en globo o helicóptero! Así, tendrá una perspectiva única de los castillos del Loira, que jalonan unos paisajes excepcionales inscritos en el patrimonio mundial de la UNESCO. 

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